Acción por el Clima, el efecto dominó del objetivo clave de desarrollo de la ONU

El Objetivo de Desarrollo Sostenible Número 13, Acción por el Clima, es una piedra angular para el resto de los objetivos. Es la pieza que, con su puesta en marcha, acciona las demás generando un efecto dominó.

Debemos atender la llamada de socorro del planeta. Y debemos atenderla sin más dilación. Los datos están ahí. Las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado una media anual del 1,5% en la última década, más del 50% sobre los niveles de 1990 y se han duplicado desde la primera revolución industrial.

La temperatura del planeta ha subido un grado; el nivel del mar se ha elevado 19 centímetros entre 1901 y 2010 y, de seguir así, puede llegar a subir casi dos metros para 2100, según los datos y estimaciones del último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Los daños humanos son enormes: se calcula que el cambio climático causa cinco millones de fallecimientos al año (el 9,4% del total de decesos) y las previsiones apuntan a que, de aquí a 2100, podrían fallecer 83 millones de personas, el equivalente a la población de Alemania, por causas ligadas al clima.

Las consecuencias económicas tampoco paran de crecer: solo en 2020, las pérdidas anuales causadas por catástrofes relacionadas con el clima superan los 268.000 millones de dólares, estima AON. El calentamiento global está provocando cambios permanentes en el sistema climático, cuyas consecuencias pueden ser irreversibles si no tomamos medidas urgentes ahora.

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Es evidente que el Objetivo de Desarrollo Sostenible Número 13, Acción por el Clima, es una piedra angular para el resto de los objetivos. Es la pieza que, con su puesta en marcha, acciona las demás generando un efecto dominó. Por supuesto, los 17 Objetivos de Desarrollo aprobados en 2015 son relevantes y necesarios pero, si no tomamos medidas para revertir el calentamiento del planeta, habrá menos recursos naturales, menos vida submarina, menos agua, más desigualdades de todo tipo, más pobreza, menos recursos económicos, menos trabajo, menos educación.

Dicho en positivo: actuando sobre el ODS 13, se obtienen importantes beneficios en seguridad energética (ODS 7), en salud y bienestar (3), en agua limpia (6), en crecimiento económico y empleo decente (8), en ciudades sostenibles (11) y en seguridad nacional (11). También se facilita la producción de alimentación con una agricultura más resiliente e impulsa el consumo responsable (12), además de proteger la biodiversidad marina (14) y los ecosistemas terrestres (15). Por eso, la Acción por el Clima es un pilar fundamental, condición sine qua non para el desarrollo del resto de objetivos.

Acción por el Clima es, además, el ODS en el que el mundo corporativo ha puesto el foco a la hora de fijar sus compromisos con la Agenda 2030, según datos de Global Compact. Hoy en día es difícil encontrar una gran compañía que no se haya fijado objetivos cuantitativos concretos de reducción de sus propias emisiones de CO2 para un horizonte de medio plazo (2030). Y cada vez es mayor la lista de empresas, organizaciones y países que se suman al compromiso por el clima. Diría que, al menos las grandes empresas, han hecho los deberes puertas adentro y en su perímetro habitual, pero deben aumentar aún más la inversión en desarrollo de productos y servicios innovadores e inclusivos, climáticamente inteligentes y con bajo nivel de emisiones de carbono. Necesitan prepararse para adaptarse al cambio climático y reforzar la resiliencia en sus operaciones, las cadenas de suministro y las comunidades en las que operan.

Más Información: idbinvest.org

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